Jun 29

La sentencia está disponible aquí.

Leo en la página del despacho Suárez de la Dehesa:

“Siguiendo la reciente Sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, el Tribunal Supremo ha confirmado la existencia de comunicación pública en la captación de la señal y posterior distribución a las habitaciones en los establecimientos hoteleros. El fallo, que ha provocado un cambio en la jurisprudencia existente, obliga a las entidades hoteleras a obtener autorización de EGEDA para llevar a cabo estas actividades.

La Sentencia supone un éxito para Suárez de la Dehesa Abogados, representantes legales de EGEDA y encargados de la dirección de la cuestión.”

Bueno, ya si que no hay duda.

Referencias en diarios:

El ‘pay per view’ llega a los hoteles

El Supremo obliga a los hoteles a pagar derechos de emisión por sus televisiones

Jun 26

Hoy he leído un artículo de “El País”, del 3 de noviembre de 2.005, sobre el “Rechazo a la reforma de la ley de propiedad intelectual”.

Me han llamado la atención dos parrafitos, porque hacen hincapié en algo que hoy en día, tenemos mucho más claro, pero que creo que todavía se usa por los medios (consciente, o inconscientemente…) de manera peligrosa. Se trata de lo siguiente:

“En este sentido apuntaron que la responsabilidad de estas empresas de telecomunicaciones “o bien se regula en la ley o se llega a un acuerdo de autorregulación como ha ocurrido en Francia”, añadió, mientras que José María Anguiano tachaba de incongruente que la nueva ley haya excluido del llamado canon digital -que sí se pagará en los CD y DVD- a los discos duros y a las líneas ADSL: “Se sabe que el 78 por ciento de banda ancha que se contrata es para hacer descargas”.

“Hay gente que está haciendo su agosto con la piratería, porque cuanto más se piratea, más banda ancha se vende, más CD o DVD”, afirmaba Anguiano, para quien en el fondo “estamos en una guerra comercial” entre los proveedores de estos soportes y servicios y los productores de música o cine, que han visto mermados sus ingresos hasta el punto de afirmar que este tipo de industrias culturales está en un grave peligro.”

“Cuanto más se piratea, más banda ancha se vende”

La verdad esa fraseme llama la atención, sobre todo si lo unimos con el cánon digital. Dice el TRLPI, art. 25:

“1. La reproducción realizada exclusivamente para uso privado, mediante aparatos o instrumentos técnicos no tipográficos, de obras divulgadas en forma de libros o publicaciones que a estos efectos se asimilen reglamentariamente, así como de fonogramas, videogramas o de otros soportes sonoros, visuales o audiovisuales, originará una compensación equitativa y única (…)”

Si consideramos que las descargas por medio de redes P2P son ilegales, JAMÁS devengarán canon, si no que, en todo caso, serán susceptibles de demandas civiles o penales (esto bastante más dificil despues de la conocida Circular 1/2006 de la Fiscalía General del Estado).

Esto pone una situación relativamente curiosa a la vista, ya que aquellos grupos de presión interesados en elevar y maximizar los conceptos en los que se devenga remuneración equitativa por copia privada, e implicar a los proveedores de servicios, tenderán a ampliar dicho concepto de copia privada y dentro de esa guerra, las descargas son una fuerte baza. ¿La SGAE defendiendo la legalidad de las descargas? Quizás no en los medios, pero fuera de la imágen pública, puede que estén más interesados en mantener la ambigüedad de lo que uno piensa.

Y por otra parte, el sector de la industria de soportes, cuyo interés será el de minimizar el concepto de copia privada, y por tanto supuestos en los que se devenga remuneración equitativa, para poder utilizar mayores argumentos tendentes a rebajar los conceptos a pagar por ellos, los deudores legales del cánon.

En este sentido, recojo la brillante opinión de Javier Cuchí en su blog, El Incordio”, sobre la consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que un juzgado mercantil ha elevado, para que informe sobre la procedencia o no, a la luz de la legalidad común, de la pretensión de Promusicae (la patronal discográfica) de que Telefónica informe de la identidad de los usuarios que descargan archivos sometidos a propiedad intelectual mediante redes P2P. La noticia la podéis leer también en la Asociación de Internautas.

“Esto tendría un par de efectos no del todo negativos. El primero, que yo podría entonar -entonces a plena potencia- el «llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre» que tantas veces he mencionado: pasaste de considerar las descargas como un derecho y, por tanto, de defenderlas como a tal, limitándote a decir «puedo hacerlo y lo hago» sin más consideraciones al respecto y ahora, sencillamente, no vas a poder hacerlo, cuando menos sin correr un riesgo importante. Jódete, imbécil. El segundo, mucho más divertido, consistente entonces en que, con una sentencia firme del Tribunal Supremo que declarara ilegales las descargas sin ánimo de lucro, podríamos, inmediatamente ir a cepillarnos el canon de los CD y DVD, porque entonces sí que no se sostendría de ninguna manera lo del uso masivo de los CD y DVD para copiar contenidos sujetos a propiedad intelectual. Pretender que andamos copiando en masa a la antigua usanza, como en los tiempos de las cassettes sería absurdo fuera de un manicomio.”

Y en medio, nosotros, los usuarios, que sólo queremos aquello que es de sentido común…

Jun 12

Recojo del blog de Jorgealgo de lo que se ha estado hablando últimamente en la lista de correo de Creative-Commons España, los Open Educational Resources (”recursos educativos abiertos”).

Aquí tenéis un enlace a la página de la OECD (”Organisation for Economic Co-operation and Development”).

Sobre este tema, podéis consultar el blog de Joaquín Rodríguez “Los futuros del libro”. Joaquín tiene también un libro publicado, Edición 2.0, los futuros del libro.

Volviendo a la pregunta, ¿imagináis la entrada en escena de libros de texto gratuitos?

El coste actual de los libros de texto se debe a la herencia de un sistema de propiedad intelectual, y de edición, desfasado con el mundo actual. Costes: derechos de autor, editorial, materia prima, tintas, impresión, distribución, stocks, marketing, publicidad, etc…

¿Y si eliminamos todos estos elementos de la propuesta educativa, e iniciamos la creación de libros de texto como obras en colaboración (o colectivas), elaboradas por profesionales que cedan los derechos sobre sus desarrollos mediante licencias Creative-Commons? Libros de calidad, siguiendo criterios pedagógicos vigentes.

¿Cómo encajaría esta propuesta un Administración como la española que se gasta millones de euros en financiación y becas para libros de texto?

¿Y los grandes grupos mediáticos con intereses editoriales? ¿Las grandes editoriales? ¿Los libreros?

Sobre todo, dado que son los propios Centros Educativos los que eligen los libros de texto que han de seguir sus alumnos, ¿Algún centro se atrevería a dar el paso?

Y más allá, ¿qué papel debería jugar la Administración si se verifica una herramienta capacitada para crear obras pedágogicas de calidad notable, sin coste? ¿Podemos “exigir” financiación en este sentido?

Alguna respuesta…? ;-)

Jun 12

Suppose that every day, ten men go out for beer and the bill for all ten comes to $100.
If they paid their bill the way we pay our taxes, it would go something like this:

The first four men (the poorest) would pay nothing.
The fifth would pay $1.
The sixth would pay $3.
The seventh would pay $7.
The eighth would pay $12.
The ninth would pay $18.
The tenth man (the richest) would pay $59.

So, that’s what they decided to do.

The ten men drank in the bar every day and seemed quite happy with the
arrangement, until one day, the owner threw them a curve. “Because you
are all such good customers,” he said, “I’m going to reduce the cost of
your daily beer by $20. “Drinks for the ten now cost just $80.

The group still wanted to pay their bill the way we pay our taxes so
the first four men were unaffected. They would still drink for free.
But what about the other six men - the paying customers? How could they
divide the $20 windfall so that everyone would get his ‘fair share?’
They realized that $20 divided by six is $3.33. But if they subtracted
that from everybody’s share, then the fifth man and the sixth man would
each end up being paid to drink his beer.

So, the bar owner suggested that it would be fair to reduce each man’s
bill by roughly the same amount, and he proceeded to work out the
amounts each should pay.

And so:

The fifth man, like the first four, now paid nothing (100% savings).
The sixth now paid $2 instead of $3 (33%savings).
The seventh now pay $5 instead of $7 (28%savings).
The eighth now paid $9 instead of $12 (25% savings).
The ninth now paid $14 instead of $18 (22% savings).
The tenth now paid $49 instead of $59 (16% savings).

Each of the six was better off than before. And the first four
continued to drink for free. But once outside the restaurant, the men
began to compare their savings.

“I only got a dollar out of the $20, “declared the sixth man. He pointed
to the tenth man,” but he got $10!”

“Yeah, that’s right,” exclaimed the fifth man. “I only saved a dollar,
too. It’s unfair that he got ten times more than I!”

“That’s true!!” shouted the seventh man. “Why should he get $10 back
when I got only two? The wealthy get all the breaks!”

“Wait a minute,” yelled the first four men in unison. “We didn’t get
anything at all. The system exploits the poor!”

The nine men surrounded the tenth and beat him up.

The next night the tenth man didn’t show up for drinks, so the nine sat
down and had beers without him. But when it came time to pay the bill,
they discovered something important. They didn’t have enough money
between all of them for even half of the bill!

And that, boys and girls, journalists and college professors, is how
our tax system works. The people who pay the highest taxes get the most
benefit from a tax reduction. Tax them too much, attack them for being
wealthy, and they just may not show up anymore. In fact, they might
start drinking overseas where the atmosphere is somewhat friendlier.

David R. Kamerschen, Ph.D.
Professor of Economics
University of Georgia

For those who understand, no explanation is needed.

For those who do not understand, no explanation is possible.

Close
E-mail It